Categorías
Conceptos

Aversión al riesgo. ¿Qué tipo de inversor eres?

En la entrada anterior ya hablamos sobre qué condiciona el tipo de inversor que eres, y vimos cómo está directamente relacionada con la aversión al riesgo, por ello vamos a dedicar una entrada entera a este asunto.

¿Qué es la aversión al riesgo?

Tal y como Economipedia define, la aversión al riesgo es la preferencia de un inversor por evitar incertidumbre en sus inversiones financieras, es decir, la manera en la que los inversores afrontan inversiones menos fructíferas.

Este tipo de activos financieros no suelen ser plato de buen gusto para muchos inversores, pero a algunos les gusta arriesgar teniendo una cartera de inversión más rentable pero menos segura. El grado de aversión al riesgo perfilará el tipo de inversor que eres: conservador, arriesgado, o un término medio.

Grados de aversión al riesgo.

Las personas con alta aversión al riesgo son personas con mentalidad inversora conservadora y que, por ende, invertirán su dinero en opciones menos rentables, pero más seguras, consiguiendo una mayor seguridad para su cartera de inversión.

Las personas con baja aversión al riesgo son personas con mentalidad inversora arriesgada y que, por ende, invertirán su dinero en opciones más rentables, pero menos seguras, consiguiendo una menor seguridad para su cartera de inversión.

Existen varios factores que influirán en el tipo de inversor que eres:

  • Información. La información es poder, y contar con ella siempre influirá en el tipo de inversor que seas, por lo que estar al tanto de las últimas novedades que se producen en bolsa hará que tus inversiones sean más o menos arriesgadas.
  • Cómo eres. ¿Qué piensas cuando ves una situación difícil? Si eres una persona conservadora, posiblemente la percibas como una amenaza (alta aversión al riesgo); mientras que si eres una persona arriesgada tenderás a percibirla como una oportunidad (baja aversión al riesgo).
  • Tu situación financiera. ¿Qué cantidad eres capaz de destinar a una operación sin que te importe su no proliferación? Probablemente si tienes una situación financiera estable y cuentas con unos ahorros te importará menos que no salga adelante, pero si no cuentas con un fondo probablemente te importará mucho que tu operación no salga como esperabas.
  • La familia. Además de invertir en un proyecto económico, tener una familia implica invertir en un proyecto de vida. Tener una familia requiere tiempo y dinero, con lo que en algunas ocasiones el coste de oportunidad definirá qué tipo de inversiones querrás hacer.
  • Tus aspiraciones. Es frecuente observar que la aversión al riesgo depende del cumplimiento de las aspiraciones de cada uno. Todo el mundo tiene un proyecto personal, y hasta que no lo consigues probablemente no alcanzas tu propia estabilidad emocional. Pongamos un ejemplo: tienes pareja, y quieres casarte con ella, formar una familia e iros a vivir juntos, tomando como opción para ello la compra de una casa… ¿Arriesgarías tu dinero antes de comprarla o realizarías inversiones seguras?

Consecuencias de la aversión al riesgo.

Según el mercado en el que vayas a operar, pretender no correr ningún riesgo puede suponer no obtener una rentabilidad razonable para tus ahorros. Vender demasiado pronto o ni siquiera comprar serán acciones que condicionarán la salud de tu cartera de inversiones, ya que, pese a seguir siendo segura, la rentabilidad no será razonable en relación con la dedicación que le pones.